Y si estás lejos no importa Porque la luz de la tarde nos une De cerca o de lejos Tú me subes el sistema inmune Y si la luna se queda sin noche Y las mañanas se quedan sin aves Mejor, por ahora nos damos un beso Antes que el mundo se acabe

La cuarentena nos enseña cosas de nosotros mismos y quienes nos rodean.

Nos enseña que a veces no hay comparación entre pareja y amigos; las personas que nos rodean no son lo que nosotros creíamos.

  • Nos enseña que en los momentos tristes sólo nos tenemos a nosotros mismos, que no importa si comemos poco o mucho, somos nosotros quien nos tenemos que amar al mirarnos al espejo.
  • Nos enseña que los amigos dejan de ser amigos, nos muestra como se les cae la careta a los que llamamos familia, que los malentendidos pueden arruinar bellas amistades, que a veces es mejor decir las cosas a que callar antes que sea tarde.
  • Nos enseña que no siempre vamos a recibir lo mismo que damos, y que no importa si no te entienden, no todos sentimos igual, ni tampoco es tu obligación satisfacer a todo tu al rededor. Decír “basta, hasta acá aguanté” está bien.

Nos enseña quienes nos quieren bien, y quienes nos quieren mal.

Sabes que es lo que me detiene? Que estuve llorsndo por una hora. Y eso? Eso no se puede perdonar.

Porque no dejas llorando al amor de tu vida. Porque por mas que odies como es, por mas que odies las cosas pelotudas que siente y piensa, no la vez asi y la dejas llorando y ESO que rompiste, no lo va a arreglar nadie ni nada.

Equilibrio es no amar más de lo que te aman.

sergiocarrion:

“Nunca sabrás que no sé escribir sino rompiéndome, y que ni el invierno, ni la primavera, ni el verano, sino el otoño, es mi estación favorita. Que amo pisar las hojas secas; que amo cuando el viento me vuela; que amo los atardeceres tristes, las despedidas grises. Y nunca sabrás que no sufro más insomnio que ese echarte de menos hasta perder el sueño. Nunca sabrás, de mí, mis sueños; ni mis esperanzas, ni por qué sonrío cuando sonrío, ni por qué te quiero tanto aunque duela. Y que el café no me pone nervioso, y que el alcohol me pone triste, y que me gusta mirar a los desconocidos como si los conociera. Nunca sabrás nada, y todo, de eso. Que Chopin me hace llorar por las noches y soñar tan, tan fuerte, que es demasiado bonito. Nunca nos abrazaremos hasta asfixiarnos los cuerpos. Nunca nos besaremos hasta quemarnos las bocas. Y, no, nunca nos miraremos hasta dormirnos los ojos. Ni nos bostezaremos las legañas, ni cantaremos ninguna tonta canción en la ducha, ni tú serás de mí, nada que no pueda ser cualquier otro; ni yo seré de ti, nada que no pueda ser cualquier hijo de puta. Pasará el tiempo, tan rápido, tan lento, tan nosotros siempre llegando tarde a todos los sitios. Pasarán las horas, los días, las estrellas fugaces a las que nadie les pidió un deseo. Y tristes o contentos, qué más da, aprenderemos a restarle importancia a la distancia, al silencio, a ese constante echarnos de menos. Aprenderemos a sobrevivir con un cubata en la mano. Aprenderemos que los errores que cometimos fueron, a veces, un poquito aciertos. Y déjame en paz, déjame. Vete antes de que me vuelva loco por desatar mi pasión con tus pestañas; antes de que me muera por besarte los párpados; antes de que… antes de que mire hacia atrás y te vea, y me vuela a enamorar de tu forma de hacerme daño. De tu sonrisa.”

— Sergio Carrión

Te pones a buscar una distracción apenas comienza el día... ‘hoy voy a tomar mates con..’, mejor hago la tarea capaz no recuerdo nada, 'voy a buscar en pinterest que puedo hacer con muchas cajas que tengo al pepe’.

Podes engañar tu mente todo el día, porque cuando tenes un bajón y estas con una amiga te sentís contenida. Pero, ¿que haces cuando llega la noche? Cuando todo se vuelve a pasar en tu mente como si fuera el peor capítulo de tu serie favorita. Cuando caen las lágrimas por tu mejilla sin parar. Cuando todas las canciones son tristes. “¿Hasta cuándo me tengo que sentir así?” Te preguntas como si fuera que todo es tu culpa. Vas a curarte y sanar, y acá voy a estar yo, aplaudiendote de lo fuerte que fuiste para afrontar cada herida y seguir adelante.

De: mi.

Para: mi.

Voltaire: ¿Que es la tolerancia?

La tolerancia es la consecuencia necesaria de la comprensión de que somos personas fiables; equivocarse es humano, y todos nosotros cometemos continuos errores. Dejémonos perdonar unos a otros nuestras necesidades.

Loading... No More Posts Load More Posts